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miércoles, 1 de octubre de 2014

Del ladrillo al motor: Un cambio de rumbo

Hoy os voy a hablar de una persona sin su permiso. Se morirá de vergüenza cuando se entere, pero es que estoy orgullosa de él y no me canso de decírselo a todo el mundo.

De pequeñito tuvo problemas para seguir el ritmo de la clase. Lo típico. Niño tímido, de noviembre... Total, que se desmotivó pronto por estudiar y en cuanto tuvo fuerzas ya se interesó por el trabajo. Su padre tenía una empresa de reformas y con 16 años se fue a trabajar con él. Gracias a ese trabajo, pudo conseguir hacer realidad su sueño. Tener una moto. Pero no una cualquiera, sino la Ducati Monster.

Trabajando de sol a sol (y de lluvia a lluvia si se terciaba) y esperando que llegara el fin de semana para salir con su moto a disfrutar por los puertos de montaña. Sientes el viento que te golpea el pecho y el asfalto vibra peligrosamente cerca del cuerpo en cada curva. Brutal. Valía la pena una semana más. Así estuvo, trabajando desde 1999 hasta 2008 haciendo edificios. Viviendo de primera mano la locura del boom inmobiliario de España. Conoció un compañero de 50 años que llevaba muchos años de albañil. A pesar de sus dolores continuos de espalda, se negaba a pedir la baja laboral, porque si no trabajaba, no cobraba. Si cogía la baja, no le llamarían para la siguiente obra. Y así, gracias al buen humor y a la camaradería, seguía día a día con la catalana y el capazo. Dándole al ladrillo.

Cuando en 2008 se construyó ya suficiente, nuestro protagonista se quedó sin trabajo. Y vió la oportunidad para cambiar de oficio. Buscar otro empleo, esta vez que fuera bajo techo, más valorado, con más futuro. Así que pensó en trabajar de mecánico. Primero decía:
- Ya tengo 24 años. ¿Dónde voy ahora a estudiar, si nunca se me ha dado bien? Aquél barco ya zarpó. Yo lo que tengo que hacer es trabajar. Además, si me pongo a estudiar, no terminaré hasta dentro de 4 años! Para entonces ya tendré 28. Es demasiado tiempo.

Luego decía:
- Bueno, mientras busco trabajo, me apunto a la escuela de adultos y voy aprobando asignaturas para conseguir el título de ESO. Al menos hago algo.

En 2010 se sacó el título.
- Se me están acabando los ahorros y ya no puedo usar mi moto. Mientras sigo buscando trabajo voy a apuntarme al ciclo formativo de Electromecánica a ver qué pasa.

Se matriculó y en 2012 se graduó con la nota más alta y en poco tiempo encontró trabajo como técnico de mantenimiento en un centro para mayores. Con su experiencia de albañil y su título de electromecánico, tenía el perfil ideal.
- Este trabajo es provisional. Aquí hago pocas horas y el único motor que toco es el del aparato de aire acondicionado y la batidora. Voy a seguir buscando trabajo de lo mío.

A principios de este año, en primavera, tuvo una entrevista de trabajo en un taller mecánico cerca de casa. Un lugar donde le habían puesto mala cara cuando fue a llevar el currículum por no tener experiencia. No se lo podía creer. El mismo día de la entrevista lo contrataron para empezar la siguiente semana.

Y ahí sigue. Continúa quejándose de que cobra poco, que siempre hace lo mismo porque es mecánica rápida, que ningún trabajador pasa más de 2 años allí porque no hacen fijo a nadie... Ahora vuelve a llevar su moto, que casi estuvo a punto de tener que vender. Y además, me ha pedido que nos vayamos a vivir juntos.

Es un guerrero. Sigue queriendo más.

Es mi novio. Kike. Un ejemplo de superación e inconformismo. Cabut valencianot, me va a volver loca.

T'estime
Os presento a Kike

miércoles, 24 de septiembre de 2014

El arte de mi tía Ali

Siguiendo con las historias de carreras laborales, tenemos a mi familia paterna. Además del pintor, tenemos a la costurera. Mi tía Ali. Es la cuñada de mi padre y se dedica a coser trajes de fallera. Bueno, y lo que se tercie, que igual te hace un vestido.

Algunas piezas las cose a máquina, pero la mayor parte las hace a mano, con sus manitas. Le cuesta algo así como 2 semanas terminar un traje entero. Los hace por encargo y a la fallera le puede costar perfectamente unos 6000 €, a parte del delantal (que suele tener adornos de hilo de oro), las joyas y los zapatos (que van forrados con la misma tela del vestido). Ella se lleva solo una pequeña parte porque la mayoría del dinero es para la tela, que está hecha a mano. Para mí, mi tía es toda una artista. Además de hacer estas obras de arte, también pinta óleos y lee muchísimo.

Os dejo unas imágenes de los trajes de fallera:

Detalle de la puntilla y las joyas

Peinado y viveza del tejido

Detalle del corsé por detrás, cosido a mano.

Esquema del coste de vestir de fallera. La mayoría de veces, se hereda.

Muchas falleras tienen más de un traje. Por ejemplo, uno para ocasiones especiales y otro para salir de pasacalle.

¿Vosotras hacéis algún trabajo artesanal? Yo creo que es una actividad, aunque muy costosa, muy gratificante.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Mi tío Vicente, el pintor

Mi tio Vicente es pintor. A mí si me preguntaran por él diría esto, que es pintor. La cosa es que es mucho más que esto. Durante un tiempo estuvo enfermo y como no podía pintar, se dedicó a atender la centralita de las ambulancias que ruedan por toda la comarca. Incluso ha estado trabajando en los quirófanos de un hospital. Ahora vuelve a pintar, ya que está mejor de salud, y espero que siga así muchos años.

Yo le recuerdo pintando desde pequeña, que venía a pintar a casa. Supongo que es lo que suele pasar, que es el pintor oficial de la familia. Es un grandullón, el más alto hasta que su hijo dio el estirón. Apenas usaba los alargadores para el rodillo y en nada de tiempo ya teníamos la casa pintada. Luego no quería cobrarnos más que la pintura, pero mi madre hacía conejo con tomate, que le sale de vicio y todos contentos.

Personalmente yo creo que en cuestión de trabajo, uno tiene que cobrar. Y más por un trabajo bien hecho. Pero sé que hay mucha gente que no se siente cómodo cobrando a la familia y se niega en rotundo a hacerlo. Yo lo entiendo, pero estoy en el otro lado: yo no me siento cómoda si no pago a la familia por su trabajo. Por otra parte, lo del conejo con tomate sí que me parece genial. Toda excusa es buena para invitar a comer a la familia.

Estas fotos son del piso que está pintando ahora. Por cortesía de mi tío Vicente, el pintor.

Antes...
... después.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

El campo de naranjas en La Barraca d'Aigües Vives

Pensando en qué escribir, que pueda resultar interesante, agradable y provechoso, he descubierto un filón para ir sacando artículos. Voy a hablar de gente y sus carreras laborales. Los ejemplos que me son más fáciles de describir son los de mi familia, así que este artículo va dedicado a poneros en situación sobre cómo es mi familia y a qué se dedica.

En mi familia más cercana tenemos tierras, campos de naranjos que mi tío Pascual se encarga de tener en plena producción. Hasta la generación de mis abuelos se dedicaron a cultivar la tierra. Por parte de padre, se dedicaban a la vendimia, eran jornaleros, y por parte de madre vivían en un huerto y llevaban las tierras del amo del huerto, que generalmente no vivía allí, sino en la ciudad.

Entre la familia de la parte de mi padre, ya nadie se dedica a la agricultura. En otros artículos os contaré más sobre ellos. Pero por parte de mi madre sí, y esto voy a contaros, de cómo he llegado a meterme entre naranjos.

Mi abuelo materno comenzó alquilando parcelas para cultivar berenjenas ralladas y poco a poco iba haciendo dinero y quedándose con tierras en las que puso naranjos. Así mis abuelos pudieron comprarse una casa y dejar de vivir en el huerto de otro. Contaban que aprovecharon su viaje de recién casados para ir a Barcelona y hacer negocios. Algo poco romántico, pero tengamos en cuenta que se casaron allá por el año 1951 y cuántos viajes se podía permitir la gente corriente por aquel entonces. Fue un viaje bien aprovechado.

Actualmente, tenemos un patrimonio que ya no da para vivir, pero que está ahí y nos da pena dejarlo yermo. Así que yo también colaboro un poquito. Me encargo de regar un campo de naranjos de 3 hanegadas de tamaño. Es el único que tenemos en la ladera de una montaña. Corre un viento que viene del mar y se está de bien...!!

Os cuento cómo va la cosa. El campo está organizado en escalones llamados bancales y el agua sube gracias a un motor. Usamos el método de riego a manta, así que yo me encargo de guiar el agua por los canales abriendo y cerrando tapones para ir regando las tablas de una en una. Me tiro así unas 3 horas, sentada en el canal remojándome las piernas en agua fresquita, tocando el barro y quitando naranjas que se deforman o se quedan pequeñas. Este agradable ritual se repite todos los veranos cada 15 días y da gusto ver que cada vez las naranjas están más grandes. Me embobo con las vistas y el agua arrastrando las hojas secas. Espero estar dándoos un poquito de envidia (pero de la sana). Si es así, estáis invitados a veniros.

Pero regar no es siempre tan bucólico. La próxima vez no estaré tan relajadita porque arreglaré los caballones, que en algunos puntos se sale el agua. Y de paso quitaré alguna mala hierba que se ha colado. Hay que revisar bien todos los tapones, porque el canal de agua es de más gente y de una vez para otra, el agua está encaminada de forma distinta. Una vez regué el campo del vecino y como habían regado el día anterior, el agua corría montaña abajo. Qué vergüenza y qué destrozo. Casi les entra a la casa. Otra vez con las prisas me resbalé, caí de culo y me llené de barro. Y es que el agua estaba llenando un hueco donde al fondo había un tapón que tendría que estar abierto. Y costó un montón abrirlo con tanta agua encima. Menos mal que nunca voy sola.


Muchos vecinos tienen casa allí. Son casitas con terraza debajo de varias moreras que hacen sombra. Y se está de bien!! Y yo quiero eso, aunque está difícil. De todas formas, me imagino dentro de 30 años pasando los domingos tumbada a la sombra de unas moreras después de zamparnos una paella a leña mmmm. Eso es vida. Además, me rondan por la cabeza algunas ideas para pluriemplearme y ganarme un dinerillo con este trozo de tierra que me tocará en herencia.

Vosotras cómo disfrutáis del campo? Tenéis época agrícola en vuestra historia?

viernes, 8 de agosto de 2014

Estoy en ello

Llevo una temporadilla algo pocha achacándole la culpa al verano. Al principio era divertido. Disfrutaba de ver la tele, estudiar inglés, hacer un nuevo record con el juego del snake del carcamóvil de mi madre, en fin, cosas que se puedan hacer tirada en cualquier sitio frente al ventilador. Pero, ay pero! Que ha pasado ya julio! Y he pagado otro mes de alquiler del despacho! Y casi lo he pagado entero porque el beneficio ha sido ínfimo! Y yo me repito, y la gente me repite: "Tranquila, no te agobies que eso es normal al principio, que solo llevas 3 meses con el negocio." Pero mira, una que ni es rica, ni tiene paciencia.

Documental "Estoy en ello"

En julio preparé 3 charlas para darlas a partir de septiembre, así que tampoco es que haya perdido el tiempo totalmente (y mi inglés está mejorando). Pero en una de estas noches de bochorno que me duermo por puro aburrimiento y me despierto porque la cachorra ya nos echa de menos a las 6 de la mañana, mi cerebro activa esa expresión maldita que tanto aborrezco: "Y si...". Total, que me dio por pensar: "¿Y si a estas charlas no viene ni el tato? Que esto ya te ha pasao y puede volver a pasar. ¿Qué va a ser ahora distinto para atraer clientes? Y no encuentro respuesta. Voy a promocionarlas anunciándolas en redes sociales, con carteles esparcidos, pero eso es lo que he hecho otras veces. En fin, supongo que a la primera vendrá mi madre y dos personas más y espero que a la segunda vengan 4, a la tercera 5 y así hasta que la cosa despegue.

Otro de estos "Y si..." que tanto le gusta a mi coco es: "¿Y si se me acaban los ahorros y tengo que cerrar?". Leches! Que el cálculo estaba hecho para aguantar 1 año con 0 ingresos y algo sí que va entrando. No exageremos. Pero cuando bajo la guardia, mi coco me recuerda ese miedo.

Mi coco, que pa estas cosas sí que es creativo (tócatelo), me dice en un arrebato de desesperación: "¿Y si no se me dan bien esto de las charlas?" Y yo no sé si echarme a reír o a llorar. Qué pesao. Menos mal que mi madre me ha comprado nueces para aguantar esto.

Además de las nueces, tengo a mi blog y a mis lectoras, que siempre me habéis dado ánimos. Así que os cuento mi idea para rebatir al coco y así la refuerzo. El objetivo con estas charlas es que la gente vea que el servicio de psicología está ahí, a su alcance, y que no muerdo, que los problemas son más fáciles de solucionar si lo intentamos juntos y que estoy justo para eso, que no les sepa mal. A ver si así alguien se anima y me contrata!

Ahora que las charlas ya están casi preparadas del todo, se me ha ocurrido hacer un taller sobre el estrés. ¿Habéis ido a alguno? Ya he escrito cosillas y tengo más o menos los primeros temas: Asertividad, relajación, organización del tiempo, vaya, de lo que suelo dar la paliza por aquí algunas veces. Me parece que con los tiempos que corren alguien vendrá, digo yo. Me encantaría ofrecerlos en las escuelas de adultos y en las industrias. Y sería genial contar con el apoyo de los servicios sociales de los ayuntamientos de por aquí. Así que aquí me quedo, redactando este proyecto para ver si lo puedo llevar adelante.

Os dejo el enlace a mi página web, por si conocéis a alguien que viva a menos de 50 km de Carcaixent y quiere solucionar algún problema personal: www.familiaempresa.es que nunca se sabe cuándo sonará la flauta!

Gracias por estar ahí, al otro lado.

lunes, 16 de junio de 2014

Emprender con ilusión

El sábado inauguré, junto a mi familia y amigos, el nuevo proyecto que pretendo sacar adelante. Mi gabinete psicológico.


Así que con esta recarga de pilas que me ha dado esta fiesta gracias a tanto cariño y apoyo, queda estrenada una nueva etapa.

Comienza ahora un año del que dicen que será el peor para los nuevos negocios, que es el de lograr hacerse un hueco para conseguir un negocio sostenible. Pero como digo, hay que emprender con ilusión, tener los sentidos bien despejados para emprender proyectos que den mayor fuerza a la empresa. Espero que el año que viene, este proyecto pueda celebrar su primer aniversario junto a todos los que han ayudado a lanzarlo. El centro Cuida't, el diseño de la marca, a cargo de Pau Álvarez, la creación de la web, por Juli Cànoves, los consejos y confianza de la técnica de desarrollo local Eva Navarro y de la psicóloga de recursos humanos Pilar del Pueblo. El apoyo y confianza ciega de mis amistades, mi familia Díaz y Garrigues y de mi pareja Kike Picot. Gracias a todos vosotros por ayudarme a empezar a cumplir mi sueño.

Mi sueño es que quiero ofrecer un lugar donde ayudar a resolver problemas personales y sociales, en la familia y el trabajo. Creo que mi profesión es un servicio muy útil para cuando nos sentimos mal en una situación  que no sabemos resolver. En este servicio, puedo enseñar técnicas para mirar los problemas y conflictos como retos necesarios para aprender, superarse a sí mismos y seguir creciendo, cuidando del bienestar y de la felicidad que nos brinda nuestra vida.

Porque para todos amanece, porque para todos anochece. Buscar ayuda para solucionar eso que nos preocupa es lo natural.

lunes, 5 de mayo de 2014

Congreso y más proyectos

Hola gente!!

Ya tenemos una ponente para el congreso de marujas y perezosas "Vamos a entendernos". A ver si se apunta alguien más, y si no, haré una recopilación de artículos que encuentre por la red. Además, que en un congreso no solo se asiste a conferencias, también suele haber alguna exposición, excursiones, comidas, se conoce gente, se asiste a talleres... Así que veré de organizar un congreso con todos estos ingredientes, que si no no tiene gracia.

https://www.celebratodo.es/evento-como-organizar-un-evento

Os cuento más cosillas. Mi proyecto va avanzando y cogiendo color. De momento todo son alegrías, (aunque se acerca el momento de hacer algún que otro pago). El despacho se está quedando en plan salita de estar y ya tengo fecha para estrenar mi página web (pronto os la presentaré, mientras os dejo con mi página de facebook). En este centro hay un espacio de relax para charlar, otro con los gabinetes del homeópata, el acupuntor, la nutricionista y el mío, y otro espacio para la tienda de productos ecológicos y de comercio justo. Ahí es nada. Estoy muy contenta de formar parte de este equipo, cada vez más.

También he echado una solicitud para participar como formadora en la FAPA. La FAPA agrupa a muchas AMPAs de colegios públicos y ofrece cursos para madres y padres, así que me encantaría trabajar con ellas.

Como ya os dije, una de mis ideas para dar a conocer mi trabajo es ofreciendo talleres. El primer taller que quiero ofrecer en el centro donde voy a abrir mi despacho va sobre cómo respiramos. La respiración influye en cómo nos sentimos y a largo plazo también en nuestra salud. Cuando dormimos solemos respirar hinchando la barriga. Esta es la respiración abdominal. Es la respiración que se usa para la técnica de relajación de Jacobson, una de las más utilizadas. También la practicamos en los ensayos de la coral por ser ideal para mejorar la voz y evitar la afonía.

Vamos, que estoy muy contenta con todo esto. Os dejo una frase que me ha encantado. ¡¡Feliz semana!!

https://es-es.facebook.com/ADAH.VIGO


lunes, 7 de abril de 2014

Para empezar, ¡¡¡talleres!!!

Para el artículo de esta semana no sabía qué compartir. He pasado una semana entretenida porque el lunes me salió la oportunidad de participar en la semana cultural de un cole. Me han propuesto hacer charlas para padres y alumnos sobre la solidaridad.

Ya lo tengo casi listo y es para los días 14, 15 y 16 de abril. He preparado una actividad experiencial para mayores junto a una charla de 5 minutos para acercar a la vida diaria el concepto de solidaridad asociado a grandes proyectos. Remarco que ser solidario no es solo lo que hacen las ONGs, se puede ser solidario todos los días, con cada sonrisa, con cada gesto, uno puede ser solidario. Porque solo hace falta hacer cosas por lo que nos rodea.

Para los niños y niñas del tercer ciclo de primaria tengo un vídeo que hace tiempo que circula por la red. Es sobre la cadena de favores. Vamos a comentarlo y asociarlo con los conceptos de solidaridad y felicidad. El vídeo es este: 
Cadena de favores

A los de segundo ciclo, un poquito más pequeños, voy a ponerles un vídeo que trata del mismo concepto pero con una música más alegre y a mi entender, unos ejemplos más sencillos. También lo comentaremos. Y el vídeo es este:

Sensibilización social

Los de primer ciclo de primaria tienen un cuento, hecho por la Asociación Mundial de Educadores Infantiles AMEI. Querria destacar la importancia de asociarse para lograr grandes propósitos. Este es el vídeo:
El viejo árbol

Y me falta decidirme por el cuento que les quiero contar a los de infantil. ¡Qué nervios!

A la vez que se publica esto, lunes a las 9 de la mañana, estaré en la sala donde va a hacerse, para familiarizarme con ella y con la ¡pantalla interactiva! Todavía no había tocado ninguna, a ver qué tal es.

Feliz semana!!

lunes, 3 de marzo de 2014

Recapitulación

Como diría Freddie Crueger, vayamos por partes en esta recapitulación. Desde que saqué la licenciatura en 2010 me he dedicado a prepararme para entrar en el mundo laboral. Primero estuve 3 meses buscando trabajo. Lo típico, pateando y echando currículums. Luego de un curso de búsqueda activa de empleo, me decidí por prepararme para una plaza en un SEAFI, hasta que me di cuenta de que los recortes en servicios públicos estaban mermando este servicio. Al final, con el apoyo incondicional de mi familia, me decidí por prepararme para la prueba PIR, de la que ya he hablando en alguna ocasión. Ya de entrada me daba miedo empezar, porque nunca he sido de empollar demasiado (aunque mis gafas y mi curiosidad parezcan decir lo contrario), pero me lancé porque no vi entonces otra posibilidad. Era o eso o emigrar, como estaban haciendo muchos amigos.

Así que allá me embarqué, por mayo de 2011. Me he presentado 3 veces al examen para conseguir plaza. Las 3 las he aprobado, pero me he quedado por la posición 1000. Posición lejana al tope de 140 plazas aproximadamente que salen cada año.

Mientras, sin tener más ingresos que los de mi madre y mi abuela (y gorronearle a mi novio, santa paciencia la suya), iba haciendo. Estudiando en la biblioteca, yendo a cantar en el coro, de voluntaria en una asociación, participando en asambleas políticas, he pasado estos últimos años. Aprendiendo, recapitulando y aclarando conceptos de la licenciatura, empapándome de la sabiduría de la gente, en fin, creciendo como persona y como profesional, por fin me he decidido a dar el paso. Voy a crear un gabinete de psicología.

Anabasint

Me asalta entonces el miedo y la ilusión a partes iguales, convirtiéndome a veces en algo raro. Difícil de gestionar estas dos emociones correctamente. De día, parándome a pensar y escribir. De noche, los sueños campan a sus anchas alimentándose de mis dudas.


  • ¿Vendrán muchas personas a mi consulta? Hay mucha gente que no se decide a utilizar los servicios de un psicólogo, incluso muchos no saben aun ni para qué estamos.
  • ¿Podré vivir de mi profesión? ¿Me podré dedicar a esto?


Lo que sí tengo claro, y a eso me tengo que aferrar, es:

  • Soy una psicóloga. Esto me convierte en una profesional con multitud de recursos. Cuento con la universidad y el colegio profesional.
  • Soy creativa en mi profesión y podré ayudar a resolver muchos problemas a las personas que me contraten.
  • Tengo a mi alrededor el apoyo de mucha gente que cree en mí.


Así que poco a poco sacaré adelante este proyecto.

¿Y vosotras? Queridas lectoras, ¿cuál es vuestra experiencia en esto de emprender?

lunes, 25 de noviembre de 2013

La libertad de expresión en el trabajo

A raíz de la historia de RTVV, estos días he estado dándole vueltas a un tema del que me surgen mis dudas. Quizá dude porque tengo muy poca experiencia o porque esté equivocada, pero me gustaría no estarlo.

El tema trata sobre la libertad de expresión en el puesto de trabajo. Poder negociar las condiciones del contrato, mi rol en la empresa, incluso proponer mejoras o cambios me parece muy importante, al menos para mí, que suelo cuestionarlo todo y me gusta decir la mía. Yo hasta ahora he trabajado en 3 empresas distintas y he hecho prácticas en otras 2 y siempre he tenido la libertad de sentarme a hablar con los jefes sin miedo a una reprimenda ni a perder el puesto. Otra cosa era que luego me hicieran caso, pero escucharme lo hicieron, incluso llegamos a acuerdos. ¿Tuve suerte?, ¿ha sido porque solo he tenido 5 jefes?, ¿o porque los puestos de trabajo no tenían trascendencia?

lunes, 7 de octubre de 2013

Perezoso Otoño

Octubre y aún con calor en la Ribera Alta. Otoño, ¿no nos quieres? Esperamos tus vientos, tus lluvias y tu color. Anímate a salir que hay que trabajar.

Algunos árboles cansados comienzan a soltar sus hojas, las golondrinas nos han dejado, pero sigue habiendo mosquitos que comer. Me sorprende que no vengas por aquí porque hay mucho que hacer. Tienes que ayudarnos a madurar las naranjas y a hacerlas crecer regando los campos.


Quizá rezonguees para venir porque sientas que tu labor sea importante viendo como cada año muchas naranjas se quedan sin recoger, como se abandonan los campos por no resultar rentables. Y te comprendo. A nuestras naranjas no las valoran lo suficiente por muy sabrosas y jugosas que las dejes. Se malvenden sin comprender cuánto cuestan de criar. Pero muchos quedamos que amamos tus frutos y por eso te pedimos tu ayuda. Ayuda a nuestras naranjas para que sigan siendo las mejores. Porque para muchos lo son y cada vez serán más los que se den cuenta.


Enlaces relacionados:
La comarca de la Ribera Alta

lunes, 9 de septiembre de 2013

Mi zona de confort y yo nos vamos de viaje


Este vídeo me encantó cuando lo vi por primera vez y hace falta verlo más veces para captar todo lo que nos ofrece. Explica brillantemente qué es la zona de confort y qué ocurre si "salimos" de ella.

¿Y qué ocurre? Que en realidad no salimos de nada. Es por eso por lo que pienso que nuestra zona de confort va siempre con nosotros, como una maleta. Me gustó tanto este vídeo que, a pesar de que muchos ya lo han comentado, me atrevo a añadir mi punto de vista, por si a alguien le puede servir. Mi aportación a esta idea es:

¿Conocemos qué llevamos en la maleta?

domingo, 12 de mayo de 2013

Cómo organizar las tareas

Suena el despertador, tanteas la mesita de noche intentando encontrar el botón para apagar ese ruido que te anuncia que hay que levantarse. Y comienza el día. Espera, 5 minutitos más. Ya.

¡Buenos días! ¿Qué hacemos hoy?

¿Cómo organizas tu día?, ¿dejas el día a la improvisación?, ¿sueles hacer siempre lo mismo?, ¿te apuntas lo que tienes que hacer?

Hay días en los que es genial dejarlos a la improvisación. Quedarse dando vueltas en la cama calentitos escuchando llover. Y más que días, momentos, en los que las sobremesas se alargan hasta la merienda. Momentos para compartir con los demás, en los que no hay prisa ni estrés.

Otras veces nos tenemos que poner las pilas. Jornadas de trabajo y estudio, horarios que cumplir, etc. En estas ocasiones vale la pena organizarse.

Para organizarse, solo se necesita hacer 2 cosas: apuntar las tareas y luego acordarnos de mirar la agenda. Pero este esfuerzo tiene su recompensa, y es que esta organización nos ayudará a sentirnos más seguros y a hacer las cosas una detrás de otra, sin estresarnos porque no llegamos o porque se nos hace tarde para terminar algo.

¿Y no sería mejor esforzarnos en recordar lo que tenemos que hacer? ¡Eso sería lo ideal! Sin embargo, se puede hacer memoria de otras formas. Practicando idiomas, aprendiendo canciones, recetas de cocina, etc.

Comencé a tener una mejor opinión de la agenda cuando me harté de que me pasara lo siguiente: alguien me decía de quedar y yo le decía que sí. Más tarde recordaba que ese mismo día tenía otra cosa que hacer y tenía que cambiar el plan. ¿Te ha pasado esto alguna vez? Pues ya te digo, que la agenda es la solución, sobre todo si no se tiene una vida muy rutinaria. Para usarla bien, a continuación tienes varios consejos a tener en cuenta:

¿Qué se apunta en una agenda? Yo creo que se puede apuntar todo, trabajo, aficiones, familia, amigos, etc. Antes era muy reacia a usarla, me daba vergüenza tener que apuntarlo todo, como si el hecho de no poder recordarlo significara que no me importaba lo suficiente. Además, no quería depender de ella, pero con el tiempo me he dado cuenta de que bien usada es una buena aliada en el  trabajo. Comencé con los deberes del cole, luego seguí con la lista de la compra y ahora no hay día de la agenda que no tenga algo apuntado.

Para apuntar una tarea es bueno calcular cuánto tiempo necesitaremos para hacerla. Si no la podemos hacer de una vez, cómo podemos dividirla. Y muy importante: tener en cuenta que a veces podemos pedir ayuda o incluso delegar. Pero tranquilidad, porque aprender esta técnica lleva su tiempo. Yo creo que es cuestión de ser flexible y realista, y si nos sobra tiempo, podemos tomarnos un descanso o adelantar.

Elige el modo de organizarte que prefieras. Yo uso el móvil porque suelo llevarlo encima y tiene alarma pero también vale hasta un simple papel en el bolsillo! Lo que sí recomiendo es que lo que apuntes esté todo en el mismo sitio, para facilitar revisarla y actualizarla.

Mucho ánimo con la organización y comenta tu experiencia con las agendas. Un abrazo!


Enlaces relacionados:
http://www.optimizatiempo.com/2012/02/como-planear-el-dia-agenda-lista-diaria.html

lunes, 15 de abril de 2013

Los pasos de nuestra vida

¿Alguna vez te ha pasado que se te ocurre algo que te apetece hacer y terminas por no hacerlo? Te vas, te vas, te vas y se pasa el tiempo y se ha quedado por hacer o por terminar. Aquella vez que te apuntaste a clase de inglés o aquel curso on line para aprender a usar el office, por ejemplo.
Poco a poco, con esas tareas inacabadas, terminamos por no empezar nada nuevo. Total para qué, para dejarlo a medias...


Entonces no nos decidimos nunca a aprender a pintar, ni a desarrollar una idea, ni a cambiar un mal hábito. Esto nos lleva a estancarnos en una rutina. Con 40 años nos vemos envidiando a las personas de 20 diciendo que malgastan su vida en tonterías. "Si yo tuviera 20 años menos..." se les oye decir.

Pues yo tengo 27 años y el otro día me di cuenta que me faltan 3 para los 30. Todavía no he conseguido hablar inglés, todavía no he conseguido mi plaza PIR ni sé cocinar apenas 4 platos. Pero como he contado en otros artículos como Peter Pan y el capitán Garfio o Procrastinar, menuda palabreja, es importante tener sueños, tener aspiraciones e ilusión y luchar por ellos.
Pues bien, es hora de ponernos manos a la obra.

Una estrategia muy buena que nos puede ayudar a no dejar a medias algo es saber los pasos para conseguirlo.

Y digo yo. Si todo está en mi imaginación, ¿por qué no imaginamos el camino que más nos guste? Lo importante es ir paso a paso.
Ahora mismo mi objetivo es la plaza PIR. Lo que dice todo el mundo es que hay que estudiar, estudiar y estudiar. Cuanto más mejor. Lo importante para crear nuestros peldaños imaginarios es el CÓMO. Cómo estudiar y estudiar y estudiar (puagh).

Primer paso: según nuestra disponibilidad, establezcamos tiempo y lugar para el trabajo de una manera realista. Yo dedico las tardes de lunes a viernes en la biblioteca. De vez en cuando una horita también por la mañana para repasar.

Segundo paso: tener en cuenta que si estamos en un sitio en un tiempo determinado, no estamos en otro. Así nos podemos concentrar y aprovechar mejor el momento. En mi caso, el móvil se queda en la taquilla para no tener tentaciones de mirarlo. En casa saben que estoy ocupada y que volveré a casa a las 9. Dedico las mañanas a cosas que me permiten tener la tarde libre, como ayudar en casa y cuidar de mi perrita Lluna, hacer algún recado y hacer ejercicio. Los findes son para nosotros, aunque también intento sacar tiempo para escribir y charlar con amigos.

Tercer paso: todavía no lo he dado, pero mi idea es dedicar al estudio 3 horas más por la mañana. Para ello tendré que madrugar algo más, y quizá pasen al sábado más tareas. Daré este paso más o menos en mayo, cuando mi disponibilidad me lo permita.

Cuarto paso: es el que más me cuesta y el que me convierte en una total ermitaña: estudiar el sábado. Siendo realista, me dedicaré a leer y a dormir. Creo que este paso lo daré después del verano porque en verano no me imagino estudiar también el sábado. En cuanto al PIR, lo que se necesita es tiempo, echar horas para poder estudiar tooodo el temario, que básicamente es repasar toda la carrera. Memorizar muchos conceptos requiere su tiempo, para que el día del examen sepamos contestar el mayor número de preguntas posible. De todas formas, no quiero renunciar a otras tareas que me gustan. Seguiré escribiendo, que me encanta, y haciendo ejercicio, pero con más calidad que cantidad de tiempo. Hacer ejercicio es un verdadero comodín y lo recomiendo encarecidamente. Cuesta madrugar y ponerse el chándal. Pero así me siento más fuerte para aguantar el día sentada, paso tiempo con Lluna, que corre conmigo. Además, me permite comer chocolate y demás caprichos sin que el sedentarismo me pase factura. Porque al final serán unas 45 horas a la semana empollando y me niego a digievolucionar!!
 
En fin, que esta es mi misión para conseguir la plaza PIR: la recompensa serán 4 años aprendiendo en un hospital, en un trabajo de psicóloga que me permitirá independizarme y seguir viviendo lo más cerca posible de mi familia.

Dentro de cada paso hay muchos otros, como las recompensas a pequeños logros que nos motiven a seguir, aprender a disfrutar de los buenos momentos y dar cada paso con ganas de hacerlo bien. La vida tiene muchas dimensiones y cantidad de matices. Muchos no los podemos elegir. Otros vienen solos. Pero la mayoría forma parte de pequeñas decisiones del momento. La vida vive en cada halo de aire que inspiramos, en cada parpadeo que limpia nuestros ojos y que nos permite vivir. Que sea con o sin felicidad depende de hacia dónde miren nuestros sentidos. Porque todo tiene su parte de luz y sombra, como en una foto en blanco y negro.


Enlaces relacionados:
http://www.flickr.com/photos/jmsansegundo/6264160602/
http://www.flickr.com/photos/manuelcastano/3051439368/
http://desdecualquierotraparte.blogspot.com.es/2011/07/wall-e-2008.html?showComment=1365586952706#c7316474977068138543

lunes, 11 de marzo de 2013

Cómo combinar el plan de vida laboral con el familiar

El ser humano actual tiene muchas cosas que hacer en su día a día. Este anuncio es un ejemplo de la forma de vida que hemos creado en la que a muchas personas les faltan horas al día para hacer todo lo que se le exige de ella, pero termina con un mensaje que en mi opinión nos invita a cambiar esta situación de agobio: "¿Harás caso a todo lo que se dice?"


Considero que el ser humano tiene 2 ámbitos de su vida básicos, a parte del ámbito personal. Estos son el familiar y el laboral:

En el ámbito familiar, oigo casos de parejas que han renunciado a tener hijos porque no tienen tiempo ni para ellos mismos. Parejas fabulosas que se acaban separando porque apenas se veían o se habían distanciado. Abuelos criando a sus nietos porque sus padres están trabajando y solo les ven a la hora de levantarlos o de llevarlos a dormir. Por no hablar de la generación sándwich, y de la emancipación a los 40.

En el ámbito laboral, hay personas que con menos horas se les exige que hagan el doble de tareas, por recortes de personal, por la presión de mantener su puesto de trabajo o de ascender. Hasta muchos se plantean el tomar algún estimulante para aguantar la jornada. Se habla mucho de estrés, el consumo de ansiolíticos se dispara, queremos ir más deprisa con el coche... Atascos, prisas, aprender idiomas y dominar las redes sociales y mantenerse informado.

¿Y cómo combinar estos dos ámbitos? Pienso que es una asignatura pendiente en nuestra sociedad. En tiempos de nuestros padres y abuelos lo tenían más o menos claro, pero a costa de que la mujer renunciara a su carrera laboral y el hombre renunciara a ver crecer a sus hijos.  Pero está claro que no queremos esa solución y hemos dado el paso a una nueva sociedad, ¿pero cómo nos organizamos? Mientras no encontremos un nuevo equilibrio pienso que seguiremos en el limbo. ¿Quizá por eso no salimos de la crisis?, ¿quizá por eso se habla del fin de una era? Yo creo que sí, porque hasta ahora hemos puesto parches:

- ¿No hay tiempo para cocinar?
- Comida rápida, precocinada o a casa de los padres.

- ¿No hay tiempo para limpiar?
- Pagarle a una asistenta aunque sea sin contrato.

- ¿No hay tiempo para los hijos?
- Dejarlos con los abuelos, apuntarlos a actividades extraescolares y pedir que no les pongan deberes.

- ¿No hay tiempo para buscar pareja?
- La buscamos por internet y nos ahorramos el engorro de conversar cara a cara.

Todo parches. Soluciones rápidas en las que la cultura del consumo se frota las manos. Buscamos la pastilla que nos alivie a corto plazo para seguir con nuestro ritmo de vida frenético y además los niños aprenden esta forma de vida, que a mi parecer en su mayor parte es antinatural.

Se me ocurren muchas razones por las que buscar soluciones y no parches, pero para no alargar este artículo más de la cuenta, comparto este argumento. Muchos conocemos el refrán que dice "El que mucho abarca, poco aprieta" y creo que hoy en día esta frase cobra mucho sentido. Esta forma de vida, llena de parches y soluciones rápidas nos lleva como poco a la mediocridad, si no llega en muchos casos a trastornos de ansiedad y otras enfermedades.

Mediocridad es hacer las tareas pronto y rápido para llegar a todo, repartir nuestro esfuerzo en tantas cosas que hacer que no hay tiempo ni de reflexionar, ni de reparar, ni de pensar.

Enlaces relacionados:
Del puchero a la ensalada de paquete
OCU. Los empleados de hogar
Blog: puzzlesdeunavida
La vida ajetreada de un gran jefe
Ligar por internet

Por último, quería compartir una canción de Mecano, que ya sonaba por el año 98 y habla de este mundo artificial que, en mi opinión, condena al ser humano a una vida entera en el limbo.


¿Qué se os ocurre que podamos hacer?

Gracias por parar a leer. Espero que te haya sido útil y que entre todos evolucionemos a una sociedad más feliz, con más paz y equilibrio para todos los seres vivos. ¡Un abrazo!

lunes, 4 de marzo de 2013

Estoy en paro, pero tengo trabajo

Más de 5 millones de personas buscando trabajo. De ellos, la mitad de las de mi generación. Y la reflexión que quería proponerte, ya que estás aquí leyendo, es sobre la situación de no tener trabajo. Todos en algún momento de nuestra vida hemos estado sin trabajo. Cuando éramos niños y podíamos hacer los deberes en media hora y luego poder jugar hasta irnos a la cama. Con el paso del tiempo, cumplida la edad legal para trabajar, algunos trabajan y otros no tienen trabajo, ¿verdad?

Pues no, no podemos estar más equivocados.

El lenguaje influye en cómo nos tomamos las cosas. ¿No tengo trabajo? No es verdad del todo. Nunca hemos dejado de trabajar en algo, porque nada viene solo. Si no, mirad al bebé de la imagen.

Entiendo pues, que la frase "no tener trabajo" está mal hecha. ¿Estar sin trabajo quiere decir que estamos tumbados a la bartola todo el día? No, ni mucho menos. Una expresión más correcta es decir "no tener empleo", o sea, que no tenemos un trabajo remunerado. El matiz, a parte de ser el económico, es que influye en la posibilidad de que se vea a los parados como si estuvieramos sin hacer nada. Y es importante tener presente esta forma de hablar. Creo que el que busca un empleo tiene más trabajo que el que ya lo tiene y además es muy duro. Portazos, esperas, paciencia, paciencia y más paciencia.

Yo estuve 3 meses buscando un empleo y fue una experiencia horrorosa. Después de presentar los currículums ya no sabía qué más hacer y me pasaba los días pegada al teléfono y actualizando la ventana del correo, esperando a que alguien me llamara. Un día encontré que en mi pueblo hacían un curso sobre búsqueda de empleo, así que me apunté. En el curso nos hablaron de esto mismo, el trabajo de buscar empleo. Aprendí que es muy importante definir un plan de trabajo, tener claro lo que queremos (que pueden ser varias cosas) y trazar entonces el camino a seguir para llegar hasta allí. Esto se hace de arriba abajo: arriba ponemos la meta y vamos viendo qué hace falta para conseguirla. Hacer este trabajo previo creo que es necesario porque hoy en día existen pocas oportunidades pero mucha información y muchos sitios donde buscar. Si definimos hacia dónde vamos, podremos ir al grano. Y ¿quién sabe? Quizá así abramos más caminos.

Enlaces de interés: estos lugares son los que me ayudaron a mí. Puedes añadir más en los comentarios.
Agencia de Desarrollo Local de Carcaixent (ADL)
http://www.idea-alzira.com/
Pacte territorial per a l'ocupació en la Ribera (PATER)

viernes, 11 de enero de 2013

Peter Pan y el capitán Garfio


Cuenta una leyenda que Peter Pan es un jóven que vive en el país de Nunca Jamás y allí se lleva con él a los niños que no quieren crecer. Son "los niños perdidos". Estos niños se negaban a crecer. Preferían seguir jugando todo el día, fantasear que eran exploradores, piratas, guerreros o grandes héroes y, viviendo en Nunca Jamás, consiguieron detener el tiempo y ser siempre niños.

Garfio es un capitán de un barco pirata que quiere eliminar a Peter Pan. Se llama así porque en lugar de su mano izquierda tiene un garfio, porque Peter Pan se la cortó y se la echó a comer a un cocodrilo, con tan mala pata que el cocodrilo le persigue allá adonde va. Suerte que también se comió un reloj y con su tic tac, se le oye venir.

Este cuento ha sido usado en psicología para describir el "Síndrome de Peter Pan". Las personas que tienen este síndrome no quieren crecer, como les pasa a Wendy y sus hermanos, los protagonistas de esta adaptación de Disney. Pero Wendy, la más mayor, pronto se da cuenta que siendo niña para siempre tampoco es tan bueno como parecía.

Reflexionando sobre este tema, he llegado a la conclusión de que muchas personas todavía siguen jugando, como los niños perdidos, intentando hacer como que no pasa el tiempo. Qué magnífico es sentir que no pasa el tiempo, que todavía somos jóvenes. Quedarse en esta etapa para siempre en la que nuestra mayor preocupación sea por qué se cuelga internet o qué haremos el sábado. Pero el país de Nunca Jamás no existe, aunque creamos vivir en él.

Y la pregunta es ¿hasta cuándo podremos parar el tiempo? ¿Hasta que se acabe la crisis?

Últimamente he estado pensando en el capitán Garfio. Este pirata que huye del cocodrilo y su tic tac. Te invito a que hagas clic sobre el cuadro siguiente para que conozcas su historia:

Garfio no es tan distinto de Peter Pan ¿no crees? Él es un pirata, pero ni siquiera navega ni va en busca de ningún tesoro. Ahora que tiene al cocodrilo detrás, se ha convertido en un señor amargado que tiembla al oir el reloj que le anuncia su miedo, el miedo a la muerte. Por eso creo que con el paso de los años, Peter Pan se convertirá en Garfio, y no querrá morir aun, porque quiere seguir jugando todo el día, fantasear que es un explorador, pirata, guerrero o un gran héroe.

Pienso que los Peter Pan no quieren crecer porque tienen miedo. Miedo al futuro, a un futuro incierto, y más en esta época. Muchos ni siquiera fantasean en algo concreto y me entristece pensar en ellos como si no fueran ni siquiera niños. Pero los niños grandes que sí tenemos una fantasía, ¿ por qué nos cuesta hacerla realidad? Es fácil encontrar excusas para no lanzarse y también suena fácil de decir eso de que "tú puedes hacerlo" o "todo saldrá bien", así que no lo diré. Pero el reloj, este mismo que tengo delante de mí en este momento, no deja de hacer tic tac, como el cocodrilo que perseguía al capitán Garfio.

Como conclusión, la vida de Peter Pan no es más que fantasía. La vida no puede ser así para siempre. No imagines en ser explorador, pirata, guerrero o un héroe ¡lucha por conseguirlo! Por lo tanto, no sé si lo podré hacer realidad, no sé si me saldrá bien, pero lo intentaré por más ventajas que inconvenientes, por mi vida y por ir al compás del tic tac, como el gracioso cocodrilo, mi verdadero héroe de esta historia, que no ceja en su empeño de conseguir lo que quiere.

Un abrazo.



Referencias:
Viendo la vida pasar
Vídeo: El capitán Garfio y el cocodrilo "Tic tac"

lunes, 10 de diciembre de 2012

Procrastinar: "menuda palabreja"

Mientras estoy estudiando se me ocurren mil cosas en qué pensar, mil cosas que hacer. Esto creo que es lo que se dice procrastinar. Con esta actitud me perjudico a mí misma y pierdo oportunidades. Estudiando para el examen PIR, día a día me doy cuenta de que mi mayor obstáculo ¡soy yo misma! Suena paradójico e incluso ridículo y me da vergüenza admitirlo, pero es así y por lo visto le pasa a más gente. Por eso quería escribir sobre este tema. ¿Qué ventaja tiene entonces procrastinar? ¿Por qué lo sigo haciendo?

Precisamente estudiando encontré varias respuestas (es lo que tiene que en psicología, el ser humano estudie al ser humano). Puede que la respuesta sea porque con la procrastinación encuentro refuerzos inmediatos, como escuchar música, ver vídeos, pasar tiempo con amigos, etc. Pero mi mayor refuerzo es la distracción, porque me ayuda a no pensar en el berenjenal que me he metido estudiando el PIR. Hay cosas que me dan miedo tanto si saco plaza como si no (todavía no sé qué será mejor) y distraerme me ayuda a posponer enfrentarme a ese futuro incierto ("virgencita que me quede como estoy"). Estudiar significa crecer, y crecer significa cambiar, como el barquero que rema alejándose de su puerto. Contrario a estos refuerzos inmediatos está el concepto de "demora de la recompensa". Esto es una habilidad que se aprende desde la infancia y sirve para alcanzar metas grandes y complejas que están lejos, como un puesto de trabajo, y consiste básicamente en tener paciencia y ser valiente. Para conseguirlo, se recomienda pensar en la recompensa demorada y en sus beneficios. Mi recompensa será trabajar como psicóloga y aprender al lado de un montón de profesionales de atención sanitaria. (Para no rajarme, estoy intentando no pensar demasiado en cómo está la sanidad pública, que es donde está el grueso de plazas ofertadas). También podré independizarme, vivir con mi novio y comprarme un coche. Siguiendo con la metáfora del barquero, hay momentos en los que me hace mucha ilusión remar para llegar a esos puertos, pero por otra parte siento miedo.


Pero siguiendo con mi filosofía, este miedo no me paraliza para conseguir mis metas, como en el cuento de Adrián y las galletas. Así, que como método para centrarme, voy a estudiar a la biblioteca, porque allí encuentro un lugar donde dedicarme solo a estudiar. Mi truco es aprovechar su horario y acudir en cuanto abran y no salir hasta que la cierren. Si se me ocurre algo que hacer aparte de estudiar, lo apunto y lo dejo para otro momento (fuera del horario de la biblioteca). Este proceso de conseguir el hábito de estudio óptimo que recomiendan para una plaza PIR (unas 48 horas semanales) está siendo largo. Llevo ya más de un año intentándolo y voy por una media de 6 horas diarias. Pero esto no me desanima del todo porque si no hubiera decidido intentarlo, no habría llegado a este hito, así que en poco tiempo podré llegar a esa meta. Más que una plaza, la recompensa ya estoy disfrutándola al pensar en mi logro personal, que es estudiar tanto. Además, repasar tantas cosas que había estudiado superficialmente en la licenciatura me sirve para integrar toda esa información como si compusiera un puzle gigante. Así que no todo es malo ni aburrido cuando se trata de estudiar, aunque muchas veces se nos olvide.

Para terminar, debajo de este artículo, hay unos enlaces a las fuentes de las fotos y otras que os recomiendo que visitéis si queréis saber más de la procrastinación (que por cierto, menuda palabreja).

Otro blog donde hablan de procrastinar y muchos más temas
Un artículo muy bueno sobre cómo dejar de procrastinar
http://viajesyconocimiento.blogspot.com.es/