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lunes, 2 de diciembre de 2013

Los trastornos de personalidad

El 1 de febrero me presento al examen PIR. Quedan pocas semanas y dedico la mayoría del tiempo a estudiar. Como hay tiempo para todo, aquí estoy intentando escribir sobre un tema que me resulta muy interesante y por tanto quiero hacerlo interesante para los demás, además de útil. Total, que este post lleva como un mes en borradores y nada.

Hace poco repasé los trastornos de personalidad. Se calcula que entre un 5 y un 15% de la gente tiene un trastorno de la personalidad. Se definen en general como personas con personalidades muy rígidas, tanto que su forma de ser les llega a perjudicar o deteriora su entorno. Entre ellos, el más común es el trastorno de la personalidad dependiente. Como suele pasar cuando se habla de personas, nada es blanco o negro, hay infinidad de matices. Así que yo de momento estudio los trastornos sobre el papel. Luego en cada persona cambian mucho. Incluso una persona puede tener varios y la combinación puede resultar totalmente distinta a cada trastorno por separado.


Así que diréis, ¿para qué sirve entonces estudiar los trastornos si luego cada persona los manifiesta de una manera? Porque a mí lo que más me interesa es aprender la práctica, es decir, cuando tenga delante un paciente, saber darle la mejor ayuda posible. Para mejorar su salud, su bienestar, aumentar su calidad de vida, parece que el diagnóstico formal quede un poco relegado al papel y poco más.

Pero si vamos un poco más allá, aprender a diagnosticar es útil para la comunicación entre profesionales, diagnósticos formales para definir una minusvalía o una baja laboral, para trabajos de investigación, estadística... En fin, que si nos paramos a pensar, sirve para muchas cosas y pueden también mejorar la situación de los pacientes. Además, que aun teniendo muchos recursos todavía se puede mejorar mucho más, por lo tanto hay que seguir investigando y estudiando.

Cuando consiga una plaza PIR, tendré delante a los pacientes y pondré en práctica muchas técnicas que he aprendido en la facultad, trabajos de grandes psicoterapeutas como Marsha Linehan, la Terapia Dialéctica Conductual y el Programa STEPPS. Estos son ejemplos de lo que se puede hacer, pero no es ni mucho menos que la punta del iceberg. Total, que me preparo con ilusión para ese momento en el que por fin pueda ejercer mi vocación: la psicología.

Os dejo con una novela de un compañero también psicólogo. Se titula "Cómo fabricar cocaína con harina y otros productos que puedes encontrar en tu propia casa". Su protagonista y narrador de la historia tiene un trastorno de personalidad, quizá más de un tipo y además muy grave. Si os interesa este tema o por curiosidad, podéis conseguirlo haciendo clic en el título.

lunes, 1 de julio de 2013

Dejemos la evaluación para los maestros

Ya lo decía Mafalda. El mundo está enfermo. Ella hacía esa conclusión después de escuchar las noticias. Yo opino que también está enfermo por la cantidad de personas que hay que sistemáticamente critican y sacan conclusiones de otras personas por ser diferentes. No sé si será fruto de todos los años de escolarización o por simple afición pero estamos acostumbrados a poner nota a lo que ocurre. Vamos evaluando constantemente cualquier cosa que nos llame la atención. Una chica con el pelo rosa, un señor que camina raro, una mujer que habla sola... Hasta ponemos caras o nos apartamos. Incluso a veces hasta cuchicheamos o las señalamos.



¿Pero qué nos pasa? ¿Estamos enfermos? Estudiando para la prueba PIR, todos los trastornos mentales tienen en común un requisito para que se considere trastorno: provoca malestar o interfiere en la vida cotidiana del individuo. Y ya te adelanto yo que la mayoría del malestar está provocado por la sociedad. El entorno muchas veces nocivo que hace que las personas con alguna peculiaridad se sientan observadas, evaluadas y en muchos casos despreciadas por sus semejantes.


¿Hace falta escuchar un sermón que nos recuerde que todos somos hermanos?, ¿nos hace falta un toque de atención como este para dejar de evaluar y ocuparnos de nuestros asuntos? Venga ya! Espabilemos de una vez y a partir de ahora, miremos con respeto a cualquier persona con la que nos crucemos, pues nuestras miradas les excluyen, nuestros sutiles gestos les estigmatizan, les matan lentamente y les impiden sentirse parte de este mundo que les suspende.

Dejemos la evaluación para los maestros y que cada cual se ocupe de sus asuntos.

Enlaces relacionados:
http://aceptandolatartamudez.wordpress.com/2012/11/10/eliminemos-el-estigma/
http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/la-enfermedad-como-estigma/344296-3
http://www.imagui.com/a/desmotivaciones-de-mafalda-TA6GK8RGz